ENTRENAR TUS ZONAS ERRONEAS

ENTRENAR TUS ZONAS ERRONEAS

5 junio 2021 2 Por Alejandro

“En la vida todo se puede entrenar y mejorar” Estas fueron las primeras palabras que vieron la luz en entrena10, y son el mantra que subyace en cada uno de los posts que compartimos contigo. 

Entrenar es la manera que tiene el ser humano para aprender y alcanzar resultados. Curiosamente de manera natural el entrenamiento nos suele aburrir. Repetir sistemáticamente una rutina de actividades y procedimientos hasta que nuestra mente los interioriza y los reproduce de manera automática nos resulta anodino y desmotivador, salvo que realmente estemos convencidos de que entrenar es el mejor camino que tenemos para alcanzar nuestros objetivos.

Habitualmente solemos asociar entrenamiento a deporte, pero lo cierto es que el entrenamiento es el camino para alcanzar resultados en las diferentes parcelas de nuestra vida: trabajo, familia, amistad, amor, relaciones, etc. Todo en la vida se puede entrenar, y consecuentemente todo en la vida se puede mejorar.

La fórmula del éxito es bien sencilla: Técnica + Práctica = Soltura. Siendo Técnica + Práctica = Entrenamiento, y Soltura = Resultado

El título de este post: “Entrenar tus zonas erróneas” revela que te quiero hablar de algo más que del concepto de entrenamiento. La mejor manera de compartir contigo lo que te quiero trasladar, es a través de una situación que viví hace unos años.

En un campo de golf al que solía ir años atrás, me encontré con la siguiente situación: Paco, iba todas las tardes al campo de prácticas a “tirar” bolas durante 1 hora. Un martes cualquiera, se encontró con Juan, un profesor de la escuela de golf, al que conocía desde hacía una año y al que ya consideraba amigo suyo. Entre ellos se desarrolló la siguiente conversación:

– JUAN: ¡Hola Paco! ¿Qué tal va todo?

– PACO: Muy bien Juan, pegando aquí unas bolas. Vengo todos los días a entrenar y tiro al menos 100 bolas en cada entrenamiento

– JUAN: ¡Vaya máquina estás hecho! ¿Y qué tal los resultados?

– PACO: ¡Muy bien! en 1 año he conseguido bajar de handicap 36 a 24, y mi objetivo final es estar en handicap de un solo dígito en menos de 2 años.

– JUAN: Amigo mío, te voy a decir algo que sé que no te va a gustar. Con el swing que tú tienes, nunca conseguirás llegar a ser handicap 9. He visto que en cuando llegas al punto más alto de tu swing quiebras la muñeca y cuelgas el palo. Este error lo tienes muy integrado en tu movimiento, y te penaliza en distancia y precisión de la bola.

– PACO: Juan, te agradezco la corrección, pero creo que lo que me dices no es correcto. Yo cuido mucho mi swing de subida, y sé que mantengo la muñeca firme. Entreno todos los días este movimiento y gracias a ello he conseguido bajar mi handicap 12 puntos en menos de 1 año…

– JUAN: Paco, déjame tu móvil. Te voy a grabar tus próximos 3 golpes a cámara lenta, y los vemos juntos.

(Paco se prepara, y ejecuta los golpes con su máximo esmero y cuidado. Juan graba los golpes de Paco, situándose frente a él. Juan le enseña a Paco el vídeo a cámara lenta)

– PACO: ¡¡No me lo puedo creer!! ¿¡Cómo es posible!? No parezco yo… ¿Cómo es posible haber mejorado tanto el resultado con este swing? ¿Y ahora qué hago?…

JUAN: Amigo Paco, lo que te trajo hasta aquí es precisamente lo que tienes que dejar de hacer. Quiebras la muñeca porque inconscientemente eso te da una sensación de seguridad, y para ser handicap 24 está bien, incluso para ser 18, pero de ahí no pasarás a menos que cambies tu swing y comiences a entrenarlo de la manera correcta. Te voy a poner un artilugio en la muñeca, que te ayudará. Cada vez que la intentes quebrar, esta “pulsera” te provocará una molestia que te hará darte cuenta de que estás volviendo a tu ZONA ERRONEA

Las zonas erróneas son así de puñeteras:

  • No somos conscientes de que las tenemos: son puntos ciegos para nosotros
  • A pesar de ellas e incluso gracias a ellas, hemos conseguido avanzar y alcanzar nuestros objetivos
  • Requieren una voluntad de cambio muy firme y un entrenamiento riguroso

Yo durante esta última semana he descubierto unas cuantas zonas erróneas mías. Las he empezado a entrenar, y el resultado hasta ahora ha sido catastrófico 🙂 Sigo con mi firme voluntad de entrenarlas y estoy buscando qué artilugio me puedo poner para darme cuenta de que estoy volviendo a las andadas. Esto te lo contaré en otro post.

Y tú ¿crees que te puede estar pasando lo mismo que a Paco? y ¿Quién puede ser el Juan de tu vida?

Mientras te contestas te animo a que escuches esta canción:

 

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