A las 6:00 de la mañana, mientras la ciudad bosteza y los grupos de WhatsApp aún no han amanecido, yo ya estoy fuera. En bici, en paz, en silencio.
Y no, no lo hago por disciplina espartana. Lo hago porque he descubierto algo que vale más que una hora de sueño extra:
🧘♂️ El regalo de estar conmigo sin ruido.
No hay conversaciones, no hay deberes. No hay “¿has escuchado el último escándalo de nuestros políticos…?
Hay aire frío, piernas que preguntan si estamos locos, y ese susurro sutil del cuerpo diciendo: “Estoy aquí. ¿Tú también?” Y sí, a veces, estoy.
Aprender a estar solo sin hacer scroll.A moverse sin buscar un testigo.A respirar sin que nada más interrumpa. Eso también se entrena.
Y si lo haces bien, pasa algo curioso:
- Te caes bien
- Te escuchas.
- Y, a ratos, hasta te entiendes.
Pero hay días en los que el destino me pone a prueba. Aparece un ciclista. Se me acopla. Y empieza a hablar: De la meteorología, de su cadena nueva, del spinning del jueves, de lo mal que duerme su perro.Y mientras sonrío con cortesía, mi mente solo piensa:
👉 “Compi… estamos rodando en un templo. Baja la voz.”
👉 “¿Y si probamos a no hablar… para escucharnos?”

Porque una cosa la tengo clara:
No quiero ser ese tipo de persona que necesita hablar todo el rato… solo para no escucharse. Prefiero el silencio incómodo. Prefiero el ruido de mi respiración. Prefiero pedalear acompañado solo por mi sombra, que llenar el aire de palabras vacías para no enfrentarme al eco de mis pensamientos.
Estar solo no es triste. Es un privilegio.
Y si te lo trabajas, se convierte en hogar. Un lugar donde el cuerpo habla, la mente baja el volumen… y el alma, si está de humor, te regala una pista sobre lo que de verdad importa.
🎁 El rato de silencio en bicicleta no es deporte. Es espiritualidad en zapatillas.
🧭 ¿Y tú? ¿Estás huyendo del ruido o del silencio?
Mientras te lo piensas, te regalo esta canción 🎶 ❤️






Ese silencio maravilloso…
Así es Juanma, y tú eres uno de los virtuosos que lo disfruta 😉
Un abrazo 🤗
A veces asusta ese silencio. Pero es necesario.
Hola Cándido
Si asusta es que es algo nuevo, y si es algo nuevo y bueno, es extraordinario
Abrazo 🤗
Escucharse el alma para poder quedarse con uno mismo…
«Estar solo no es triste. Es un privilegio.»
Gracias por hacerte eco de ello África y por interiorizarlo
Un abrazo 🤗
Buah!!! Con la de días que no encontraba el tiempo para leerte y me he encontrado con esta belleza que me emociona de lo bonita y honesta que es. Gracias Alejandro. Comparto contigo la forma de entender la bicicleta, es ese momento de conexión contigo mismo, esa paz que te fortalece y ese escucharte a ti como un solo, conectando cuerpo, mente y a los suaves ruidos del amanecer, ese despertar tranquilo de la vida que avanza sin prisa. Ajena a nuestras «necesidades». Gracias de nuevo.
Qué bonito leer esto… Gracias de corazón. Me emociona que te haya llegado así, porque justo ese es el espíritu con el que lo escribí. La bici, como bien dices, tiene algo casi terapéutico: ese silencio que no es vacío, ese diálogo interno que aparece cuando las piernas giran y el mundo va despertando. Al final, es un regalo poder encontrar esos momentos de paz dentro del ruido diario. Gracias por leerlo y por compartir también tu mirada 🙏🚴♂️✨