¿Qué tal fue la noche? ¿Cómo terminaste? ¿Le has tomado ya la medida a “El Cuñado? 😅
Hoy empieza 2025. Estrenamos calendario, agenda, ilusiones y, cómo no, la clásica lista de propósitos. Que si bajar esos kilos de más, dejar de fumar, hacer deporte, o incluso leer más libros. Todo suena fenomenal, pero seamos sinceros: ¿cuántas veces esa lista se queda en nada más que palabras bonitas?
El problema no está en escribir propósitos. El problema está en pedirle al año cosas que nosotros mismos no estamos dispuestos a construir.
Te lo pongo fácil: pedir salud mientras comes mal, no haces deporte y fumas, es como pedir dinero sin trabajar o éxito sin esfuerzo. No tiene sentido. Claro que no todo depende de nosotros, pero en aquello que sí podemos influir, ¿por qué no darlo todo?
Y aquí viene un ejemplo muy claro de por qué pienso así: yo no compro lotería. Para mí, la lotería es invertir en aquello que no tiene una relación causa-efecto. Es delegar mi éxito en lo aleatorio, en algo que no depende de mí. Prefiero apostar por lo que sí puedo controlar: mi esfuerzo, mi trabajo, mi dedicación.

Álex Rovira lo explica de maravilla en su concepto de “la buena suerte”. Dice que la suerte es puro azar, algo que no depende de ti, pero la buena suerte, en cambio, es la que tú puedes crear, generando las circunstancias para que algo suceda. Es el resultado de construir, de plantar semillas, de preparar el terreno. Así es como entiendo la vida: no esperando a que me caiga algo del cielo, sino buscando cómo puedo hacer que pase.
Así que, si el 2025 promete ser el mejor año de tu vida, que sea porque tú te lo ganaste. Porque dejaste de quejarte, de procrastinar, de pedirle al universo lo que tú mismo puedes construir.
Aquí va una verdad incómoda para arrancar el año: lo exigible no es el resultado, es el esfuerzo. No importa si en el camino caes, fallas o no llegas exactamente donde querías. Lo que importa es que pongas lo que está de tu parte.
Ponte las zapatillas, aunque duelan las piernas. Come más sano, aunque sea incómodo al principio. Estudia, trabaja, ahorra, construye, mejora. Porque, al final, no es el 2025 quien tiene que dártelo todo. Eres tú quien debe darlo todo en este 2025.
Así que, antes de pedirle cosas al año nuevo, pregúntate:
- ¿Qué estoy dispuesto a hacer yo para que esto pase?
- ¿Qué parte de mi rutina, de mis excusas y de mis hábitos debo dejar atrás para avanzar?
El mejor año de tu vida no es el que llega con magia, sino el que tú te encargas de crear.
Arranquemos este 2025 con determinación. Que no te falten ganas. Que no te falte esfuerzo. Y si te caes, levántate.
Y tú, ¿qué vas a hacer hoy para que el 2025 sea TU año?
Mientras te lo piensas te regalo esta inspiradora canción






Totalmente de acuerdo contigo Ale. Vamos a por ello! 💪🏼
Objetivo/s – Estrategia – Planificación y… esfuerzo máximo. Dentro de un año haré balance de pérdidas y ganancias y cuenta de resultados 😉
Gracias Oscar por tú comentario y tu buena visión
Feliz y provechoso 2025 😘
Nosotros, a partir de ya mismo dar la vuelta al mundo para seguir aprendiendo de la vida y conociendo experiencias!!!!!
Un saludo
Hola Rosario
Ya me dijo Gonzalo!!
¡Que magnífico plan! Os lo habéis ganando después de tantos años trabajando y dedicados a vuestros hijos
Buen viaje 🛫