ENTRENANDO LA FLEXIBILIDAD 🦩

Alejandro

Buscador de aventuras y acompañante de personas.

23 agosto 2023

Hace escasos 5 días comenzamos Lola, mis hijas y yo un muy deseado viaje familiar a Albania que estuvimos preparando durante los últimos meses. El propósito que teníamos era reservarnos unos días tranquilos y confortables solo para nosotros. Incluso cuando estamos de vacaciones, vivimos un día a día frenético con muchos planes y quedando con amigos, que siendo momentos divertidos y muy enriquecedores, no nos permiten conectar como familia al 100%.

Pues bien, este viaje a Albania 🇦🇱 está siendo cualquier cosa que te puedas imaginar excepto tranquilo y confortable.

Empezamos saliendo de Madrid con destino a Munich con un retraso importante, que ponía en riesgo nuestra conexión de Munich a Tirana. Con el apogeo turístico que está habiendo en Albania, si perdíamos esta conexión, no teníamos manera de llegar a Albania y habríamos perdido todo el viaje. Este primer inconveniente tuvo fácil solución, porque aunque llegamos casi 2 horas tarde a Munich, el vuelo de Munich a Tirana se retrasó otras 2 horas, y conseguimos llegar a Tirana, tarde pero llegamos. Nos dirigimos a las cintas de recogida del equipaje facturado, y tras una espera de 1 hora para recoger nuestras maletas, se nos acerca un empleado del aeropuerto para informarnos que nuestras  maletas no han llegado y no hay ninguna expectativa de que lleguen. Nuestra primera noche de hotel la teníamos reservada en Sarandë, a más de 3 horas en coche de Tirana. Siendo ya más de las 21 horas y sin maletas, decidimos quedarnos a dormir en Tirana y volver al aeropuerto al día siguiente confiando en que nuestras maletas “retrasadas” lleguen y podamos continuar nuestro viaje con normalidad.

Buscamos en booking un lugar para dormir los 4, y lo único que encontramos es una casa en un barrio de las afueras de Tirana que según las fotos y comentarios que leemos estaba relativamente bien. Tardamos alrededor de 30 minutos en llegar al barrio donde se encuentra la casa, y nos adentramos en una zona que si estuviésemos en España consideraríamos totalmente desaconsejable para transitar a estas horas de la noche; calles estrechas sin asfaltar, sin luz  con casas a medio construir, y coches abandonados. En varias ocasiones nos vemos tentados a salir de allí, para buscar una alternativa. Tras preguntar a una joven pareja, nos guían hasta una calle todavía más estrecha y más aterradora, donde se encuentra la casa (llamada villa en booking) que forma parte de la vivienda donde vive un matrimonio que además de este negocio, tienen un taxi que según nos cuentan es su actividad profesional durante la noche. No es lo que nos imaginábamos, y mucho menos lo que habíamos reservado en Sarandë para esa noche. Siendo casi las 23, decidimos ir a un bar cercano a tomar una cerveza (las niñas un Lipton) y relajarnos antes de descansar.

 

Al día siguiente volvimos al aeropuerto con la esperanza de encontrar nuestro equipaje 🧳, pero no tuvimos éxito, así que decidimos iniciar nuestro periplo por Albania 🇦🇱, sin maletas pero con mucha ilusión y dispuestos a hacer algunas compras de ropa y enseres de primera necesidad. Pasamos 3 días en Sarandë con bastante tranquilidad, visitando diferentes pueblos cercanos y disfrutando de la gastronomía local.

Pero esta tranquilidad nos iba a durar poco , en Golem, nuestro siguiente destino volvemos a tener una sorpresa al llegar al hotel que teníamos reservado, y comprobar que había overbooking y que nuestra reserva había sido anulada. En todo Golem la situación era igual, ningún hotel con habitaciones disponibles, y la agencia de viajes haciendo su mejor esfuerzo por realojarnos. Pasadas 4 horas de espera, finalmente conseguimos instalarnos en un nuevo hotel, algo mas apretados de lo que habíamos planificado, pero con nuestra ilusión intacta. Ya durante la cena, y estando todos agotados, comenzamos a hablar en familia acerca de todo lo que estábamos viviendo durante este curioso viaje. Hago aquí un inciso para contar que mi hija Martina tiene un espíritu aventurero, y en cambio mi hija Carmen tiene un espíritu más orientado hacia el orden y el control de las situaciones. Cuando le pregunté a mi hija Carmen, cómo estaba viviendo este viaje y qué estaba aprendiendo, su respuesta fue clara:

“Lo estoy pasando bien y he aprendido que al final todo acaba solucionándose”

Esta frase para mí ha sido lo mejor que podía haber escuchado, porque revela de manera definitiva que durante nuestro viaje, sin haberlo planificado, hemos estado ENTRENANDO LA FLEXIBILIDAD, algo sin duda muy necesario en un mundo en el que cada vez la incertidumbre y el cambio están más presentes y que para personas como mi hija Carmen y yo, no nos resulta natural vivir dejando que las cosas pasen…

 

Loading

2 Comentarios

  1. Me alegro que hayáis disfrutado estos días a gusto, a pesar de los inconvenientes. Un abrazo! Cándido

  2. Alejandro

    Gracias Cándido
    Ya volviendo a España 🇪🇸 con todos los aprendizajes y sin grandes contratiempos adicionales
    Fuerte abrazo

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

ENTRENA10.COM

Últimas Publicaciones

Verificado por MonsterInsights