👆👆¿Te has fijado en la foto de la portada de este Post? Es curioso, porque cuando señalas con tu dedo índice a los demás, hay 3 dedos que te señalan a ti. De eso va este Post de hoy, de TU RESPONSABILIDAD.
Voy a empezar hablando de mi jefe. Como él no lee mis posts, puedo arriesgar escribiendo sin restricciones 😃. Lo cierto es que lo que voy a explicar es lo que sinceramente vivo con él: exigencia, resultados y aprendizaje. Éste es el resumen, y como él no me lee, lo puedo decir sin riesgo de parecer “pelota”.
Uno de los múltiples aprendizajes que he tenido recientemente con él, ha sido con ocasión de una sesión abierta de feedback, en la que a sus reportes directos nos expuso el significado que tiene la RESPONSABILIDAD en un líder. Para ello utilizó la DISTINCIÓN entre CULPA, y RESPONSABILIDAD:
Sentirme culpable de algo, me predispone hacia la debilidad, a sentirme mal conmigo mismo. Me convierto en víctima y me quedo atrapado en el pasado sin poder actuar en el presente. No hay ninguna culpa que pueda arreglar ningún problema. Sentirme culpable también tiene su beneficio, porque no me obliga a actuar y solucionar el problema. Simplemente declaro mi error y cargo con la culpa que ello conlleva.
Sentirme responsable, me sitúa en una posición de poder, reconozco que soy humano, y que me equivoco, y desde el primer momento en que soy consciente de mi error, pongo en marcha todos los mecanismos de los que dispongo (habilidad) para resolver la situación en el presente (responder). Y es de aquí de donde nace la palabra RESPONS-HABILIDAD
Es por tanto nuestra elección situarnos en el rol de víctimas o de dueños de nuestro destino.
No es el viento 💨 ni la lluvia 🌧️ lo que nos hace ir mal algunas madrugadas a los de el club de las 6 de la mañana. Es que no hemos entrenado lo suficiente para pedalear cuando la cosa se pone fea. Así que amigos, ya sabéis qué habilidad tenemos que entrenar 😎







¡Buen post Alejandro!
I’ve got the power! 😉
Gracias Antón
Abrazo!