¡SE ME HA HECHO BOLA!

¡SE ME HA HECHO BOLA!

Esta es la frase que yo le decía a mi madre cuando de pequeño no me gustaba la comida, y de tanto rumiarla se me acababa haciendo una bola imposible de digerir. Esta misma frase la han repetido mis hijas en situaciones similares y estoy seguro que lo mismo ocurrirá...
Verificado por MonsterInsights