ENTRENANDO LA CURIOSIDAD 🧐
La curiosidad es como un músculo: si no la entrenas, se atrofia
La curiosidad es como un músculo: si no la entrenas, se atrofia
Con este entrenamiento de vida, confío comenzar a vivir cada vez con más frecuencia el “estar sorprendido” para dejar a un lado el “sentirme decepcionado”
El esfuerzo estaba siendo titánico, y yo iba viendo que a Yisus se le estaba cambiando la cara. De la felicidad e ilusión de los primeros kilómetros, había pasado a un semblante de resignación y sufrimiento.