Jueves 20 de abril
Hoy despertar diferente; alrededor de las 7:00 nos despertamos con el suave movimiento de las olas provocado por la maniobra de desatraque de nuestro barco. La etapa de hoy se celebraba en la Isla de Lopar a 1 hora de navegación de Baska. Hemos desayunado al estilo “Vacaciones en el mar”, mientras nuestro barco hacía el trayecto. De nuevo desayuno con la pareja de padre e hijo, y hoy Jon y yo hemos profesionalizado la elaboración del sandwich de jamón ibérico. Nos hemos llevado le material al comedor del barco, y nos hemos puesto tomate y aceite de oliva en el pan para coronarlo con el magnífico jamón. Finalizado el desayuno empezamos a hacer fotos desde el barco disfrutando del paisaje que la navegación nos regala. Llegamos a puerto, y vemos que el arco de salida de la carrera ya está montado.

Tras unos minutos de nuestra llegada, llega el ferry con los vehículos de la organización, y poco después otro ferry con nuestras bicicletas. Hasta ese momento yo no tenía todas conmigo de que las bicis llegaran en hora. No lo pensé mucho, pero en mi carrera de Sudáfrica, viví la situación de que a un mecánico extenuado de tanto trabajo, se le olvidó meter mi bicicleta en el camión, y al día siguiente, al levantarme, mi bicicleta no estaba en el bike park, y estuve a punto de tener que abandonar por incomparecencia. Entramos en el ferry, tras una pequeña cola llegamos hasta nuestras bicicletas, y conseguimos llevarlas a tierra firme para comprobar que todo está correcto y hacerles los últimos ajustes para la etapa de hoy. Yo le digo a mi mecánico que como la etapa de hoy es menos pedregosa, me ponga un poco más de presión que ayer: 1,4 en la rueda delantera y 1,7 en la trasera; ¡ERROR!. Luego vuelvo sobre este punto.

A las 11:05 nos dan la salida, después de que el speaker de la organización nos pida a Jon y a mí que entonemos un OLE 💃 con acento español 😅. El comienzo de la etapa similar al de ayer, con la única diferencia de que la salida no es neutralizada; salida del pueblo de Lopar, y empezamos a subir por carretera, para continuar enseguida por una pista empedrada que nos recuerda que aunque hayamos cambiado de isla, y que Lopar es mucho menos montañoso que Baska, el que hizo los caminos y senderos de ambas islas fue el mismo picapedrero 🤣. Tras una subida de 6 kilómetros empezamos a bajar por un terreno muy parecido al de ayer. Tras la bajada, una nueva subida con piedras, y así sucesivamente durante casi toda la etapa. Hoy decidimos Jon y yo ir más juntos; en lugar de ir yo delante y reagruparnos cada cierto tiempo. A Jon ir así le ayuda a tener la motivación de ir viéndome todo el tiempo y llevar un ritmo bueno y constante. Hoy siento que vamos a buen ritmo. Paramos lo mínimo indispensable en los avituallamientos, y salvo alguna que otra foto improvisada, nos dedicamos durante más de 5 horas a ciclar y a contar piedras, una tras otra. Y aquí vuelvo al tema de la presión de las ruedas y el empedramiento. Nunca más pensaré que en Croacia unas etapas son menos pedregosas que otras. Da igual, siempre hay piedras para aburrir. Hoy las piedras estaban pegadas al suelo en muchos tramos. Lo cual puede parecer más beneficioso, pero lo cierto es que aunque no sé nada de Geología, debe haber una relación causal entre que estén pegadas al suelo y que sobresalgan más, y tengan una forma puntiaguda que hace que el número de bofetadas por metro cuadrado se incremente exponencialmente.

La ruta de hoy ha sido preciosa; con mucho sendero por bosques con mucho encanto, que desembocaban en zonas con unas vistas de la costa maravillosas.
No hemos tenido ningún percance destacable, mas allá de que Jon en uno de los millones de botes que hemos pegado con las bicicletas, ha perdido su botellín de agua. Le he dado el mío porque suelo beber poco en carrera. Me reservo para la cerveza 🍺 tras pasar el arco de meta 😅
La entrada en el pueblo de Lopar es impresionante. Primero unas vistas de la costa con un agua cristalina color turquesa, que hace que todas las penurias que hemos pasado realmente hayan valido la pena. A 2 kilómetros de meta, comenzamos a visualizar una bonita iglesia, que nos anuncia que la llegada a la ciudad está cerca. En el briefing de la etapa nos avisaron de que cuando nos aproximásemos al pueblo, fuésemos con precaución, porque habría viandantes por los alrededores. Adicionalmente los voluntarios de la organización nos van indicando a todos los corredores que reduzcamos velocidad, y circulemos con precaución. De repente una pareja de portugueses nos adelanta haciendo un sprint al más puro estilo tour de Francia en llegada apretada a meta. Se vinieron arriba, y creyeron que estaban en competición de alto nivel jugándose el malliot amarillo. En fin, resulta curioso que en nuestra zona de carrera, que somos los amateurs más amateurs, haya corredores que se vean así mismos como el profesionales al más alto nivel .

Llegamos a meta, y el speaker y su compañera se ofrecen a salir con Jon y conmigo en nuestra foto de celebración por haber finalizado la etapa 2.
Mañana vamos al infierno. 84 kms y 1.950 metros de desnivel acumulado en la isla de Merag. Nos lo tomaremos con mucha filosofía. Al menos, según nos han dicho, Merarg es de las 4 Islas la más bonita. No sé yo si tendremos muchas oportunidades de disfrutar el paisaje.






Y otra etapa más superada!!! Bravo 👏🏻!!! Cuando has descrito que en esta ocasión habéis optado por ir agrupados y a qué de esta manera a Jon le motivaba mantener un ritmo superior me ha recordado a las etapas del Camino De Santiago con mi amigo Jonhy el verano pasado. Qué gratificante es superar retos en equipo!!! 💪🏼💪🏼
Gracias, amigo Oscar
Trabajar en equipo es fundamental
Un fuerte abrazo!
Querido Alejandro,
quizás el nombre de la carrera te de alguna pista: «4 Island Croatia, Conquer the rocks (en plural)»
Dale duro!!!!
Tienes razón Seguidora Fiel
Que haría yo sin ti ☺️
Besos 😘😘😘