ENTRENANDO EL MITO DE SÍSIFO 🪨

Alejandro

Buscador de aventuras y acompañante de personas.

28 julio 2025

Cuenta la mitología griega que Sísifo fue condenado por los dioses a empujar una roca enorme cuesta arriba por una colina, solo para verla caer de nuevo al valle cada vez que estaba a punto de llegar a la cima. Por toda la eternidad.

¿Cruel? Sin duda.

¿Injusto? También.

¿Conocido? Muchísimo.

“Cada día empujamos la piedra. Y cada noche, vuelve a rodar cuesta abajo. Bienvenido a la vida.”

Porque hay algo de Sísifo en todos nosotros.

Cuando crees que ya lo hiciste bien, que cumpliste en el trabajo, que estuviste presente para tus hijas, que apoyaste a tu pareja, que ayudaste a quien lo necesitaba… llega el día siguiente. Y el contador arranca de cero.

👉 “No te van a juzgar por lo que hiciste ayer, sino por lo que hagas hoy. Y eso, aunque duela, es una gran noticia.”

No basta con hacerlo bien un día. No puedes vivir de rentas emocionales ni físicas. La roca vuelve a estar ahí por la mañana. Y toca empujar otra vez: con compromiso, con presencia, con ganas.

Te voy a contar un caso concreto:

Hace unos meses, tuve una sesión de entrenamiento de esas que te hacen sentir que lo tienes todo controlado: las piernas responden, el pulso es estable, vas en zona 3 y te crees Van Aert. Te bajas de la bici y piensas: “Ya está. Estoy en forma. Esto va solo.” Pero claro, llega el día siguiente. Sales temprano, mismo desayuno, mismo recorrido… y te arrastras como un cicloturista con mal de altura. Las piernas no van. El pulso se dispara. Y te preguntas: “¿Pero no lo tenía ya hecho?”. Spoiler: no. Nunca lo tienes hecho.

Cada día empieza de cero.

Y eso, aunque duela, es una buena noticia. Porque cuando fallás, cuando aflojás, cuando abandonas… también empieza de cero. La piedra cae al valle, sí. Pero ahí abajo te espera una oportunidad nueva.

El truco no es que el castigo sea eterno. El truco es entrenar la voluntad de empujar cada día. Porque hay un tipo de dignidad silenciosa en quien hace lo correcto sin esperar premio. Y hay una forma de amor que se construye sin épica: la de quien está.

Sísifo no era un héroe. Pero entrenó algo que muchos no logran en toda una vida: constancia sin aplausos.

Y tú, ¿Estás empujando tu roca con sentido? ¿O estás esperando que alguien la quite por ti?

Mientras te lo piensas, te regalo esta canción 🎶 ♥️

Loading

8 Comentarios

  1. Muy bueno. Hay que empujar la piedra sin esperar aplausos. Tan solo deseando que la resulta sea algo bueno para los que te rodean. Y para tí mismo, además. Por qué no. Abrazako, Alejandro. Cándido

  2. Alejandro

    ¡Gracias, Cándido!

    Totalmente de acuerdo: empujar la piedra sin esperar aplausos es, en realidad, una forma silenciosa de liderazgo. Pero qué importante también es reconocer que uno merece sentirse bien con lo que hace, incluso cuando nadie lo ve. Que la resulta sea buena para otros… y también para uno mismo. Claro que sí.

    Abrazo grande,
    Alejandro

  3. Gracias por la reflexión, Alejandro. Últimamente ando yo entrenando el sostener y preguntarme si doy dirección y sentido a lo que hago, y la verdad es que tus reflexiones me ayudan a ser más consciente y constante. Aunque, por otro lado, pienso que quizás no sea tan importante la dirección y el sentido, y que todo es más bien como el famoso verso de Machado. El trabajo empieza cada mañana con un nuevo caminar. Aunque por suerte, creo que uno puede tener un día malísimo, y si ha tenido el valor de ser su mejor versión frecuentemente, puede tirar de músculo. Si lo ha hecho con humildad, las personas que le rodean le perdonarán haberse equivocado.

  4. Alejandro

    Gracias a ti por compartirlo con tanta honestidad. Lo que dices tiene mucha verdad: hay días en los que la brújula parece temblar y el camino se vuelve más niebla que mapa. Pero es justo ahí donde, como tú dices, aparece ese “músculo” del que tira quien ha sido constante, generoso y humilde en su caminar.

    Lo de Machado lo suscribo también. A veces insistimos demasiado en encontrar un gran sentido a todo, y nos olvidamos de que vivir bien también es saber andar… sin certezas, pero con presencia. En ese andar diario, hecho de preguntas y tropiezos, uno va construyendo algo valioso, aunque no siempre lo vea claro.

    Y sí, la humildad genera memoria emocional positiva en los demás. Cuando uno se ha equivocado poco, o cuando se ha equivocado desde la buena intención, el entorno lo nota. Y lo perdona. O incluso lo abraza.

    Gracias de nuevo por tu comentario. Me lo guardo como otra piedra de este camino compartido.

  5. Que bello texto Alejandro

  6. Alejandro

    Muchas gracias por leerlo ♥️

  7. Me gustan las dos ideas que me ha transmitido este post:
    – si haces algo bien un día, eso no quiere decir que al día siguiente vuelva a salir bien. CONSTANCIA
    – si haces algo mal un día, al día siguiente puedes hacerlo mejor. OPORTUNIDAD

    Yo creo que en la vida no hay que buscarle demasiado sentido a las cosas. Puede que al final concluyamos que no lo tiene…¿o sí?

    🤔

  8. Alejandro

    África, me encanta cómo lo has sintetizado: constancia y oportunidad, las dos caras de entrenar la vida con los ojos abiertos. 💪

    Y sobre lo de buscarle sentido… te entiendo. A veces parece que todo es puro caos bien maquillado. Pero justo por eso creo que merece la pena intentar darle sentido, aunque solo sea para no vivir en automático. Para no tragarnos el guion sin revisar el final.

    ¿Y si no lo tiene? Bueno, al menos nos quedará el intento.
    ¿Y si sí lo tiene… y solo se revela a los que no dejan de mirar? 😉

    Gracias por mirar. Y por escribir.

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

ENTRENA10.COM

Últimas Publicaciones

Verificado por MonsterInsights