El pasado 1 de enero, con toda la ilusión, decidí empezar el año montando en bicicleta. Después de las celebraciones de Nochevieja, madrugar para pedalear era mi manera de conectar con mis objetivos y empezar con buen pie (o, mejor dicho, buen pedal).
El plan iba sobre ruedas (nunca mejor dicho 😉)… hasta el kilómetro 35, cuando un fallo técnico me obligó a bajarme de la bici. Para colmo, la ruta más corta para volver a casa suponía un paseo a pie de 12 kilómetros. Y aunque mi primera reacción fue pensar: «Vaya faena, qué manera de empezar el año», no quería molestar a mi familia para que vinieran a recogerme.
Entonces recordé algo que me enseñó mi querido amigo y maestro Jorge Salinas: el reencuadre. Cuando algo parece una dificultad, podemos elegir mirarlo desde otro ángulo. Así que me dije: «¡Perfecto! Hoy no solo hago una salida en bici, sino que también hago un duatlón.»
La vida no es lo que te pasa, sino cómo reaccionas a ello
Lo que parecía un contratiempo se convirtió en una experiencia única. Por primera vez en mi vida crucé a pie el Puente del Pedrido, en Bergondo, Galicia. Un puente que desde que tengo uso de razón, he cruzado cientos de veces en coche y algunas en bicicleta, pero nunca caminando. Ese momento me regaló una vista preciosa de la Ría de Betanzos y la oportunidad de capturar una foto inolvidable, que se ha convertido para mí en un anclaje emocional muy significativo.

Para hacer el paseo más llevadero, abrí mi Spotify y busqué algo para escuchar. Gracias a este contexto descubrí un gran podcast: La fórmula del éxito, de Uri Sabat, donde pude encontrar multiples entrevistas a neurocientíficos y expertos en desarrollo personal. Esas más de dos horas andando no solo me acercaron a casa, sino también a nuevas ideas y aprendizajes.
La vida está llena de imprevistos, pero el reencuadre nos da el poder de convertir las pérdidas en ganancias.
Y tú, ¿cómo puedes reencuadrar tus retos para encontrar la oportunidad oculta? Quizás, como yo, ese contratiempo sea la llave para ver algo con otros ojos o vivir una experiencia que no habrías buscado.
Te dejo esta reflexión y una invitación: Busca tu propio puente del Pedrido. Quizás ese problema que tienes ahora mismo sobre la mesa esté “esperando a ser cruzado de otra manera”
Mientras piensas en ello, te regalo esta canción






Québuena experiencia inesperada, Alejandro!
Tienes razón: hay que saber ver siempre el lado positivo cuando aparecen contratiempos. Abrazo!!
Gracias Cándido
Sé que eres una persona que actúa genuinamente así
Un fuerte abrazo 🤗
Está claro que hay que tratar de ver, en vez de contratiempos, oportunidades. Lo mismo “descubrimos algo que nos gusta mucho” 😉.
A ver cuantos puentes del Pedrido encuentro este año…
Feliz noche de sábado.
Muchas gracias África
Te deseo muchos puentes del Pedrido de aquí en adelante
😘