Hoy ha sido mi primer día de vacaciones.😎 🙌♥️
Ni aeropuerto, ni despertador, ni “tienes un Teams en 5 minutos”. Solo bici, aire limpio y silencio. Y oye… menudo lujo. 😉
He pedaleado por rutas conocidas, sin pensar en nada más que en seguir adelante. Esto también es mindfulness, versión ciclista: cuando tu atención está puesta en el ahora… y no en el Outlook.
Paré en el bar Manolo, en la plaza del Ayuntamiento de Aljalbir.

Café americano, agua con gas, y un sol que no quemaba, solo acariciaba.
Mesa observadora, como tantas veces. Pero hoy, algo fue distinto.
A mi lado, tres personas. Dos de ellas —una pareja— se quejaban de todo:
👆Del trabajo.
👆Del gobierno.
👆Del cuñado.
👆De las vacaciones en Dénia.
👆De la paella que no era paella.
La tercera persona, una mujer con pañuelo en la cabeza y una sonrisa permanente, no decía ni mu. Solo escuchaba. Con atención, con compasión. Sin una pizca de drama.
Ella estaba en tratamiento oncológico. No lo dijo, no hacía falta. Cada vez que la conversación se envenenaba más, ella intentaba redirigir el foco:
—¿Y qué os apetecería hacer este finde?
—¿Tenéis algo divertido en mente?
Pero el bucle volvía: “el jefe”, “la hipoteca”, “el atasco”, “lo mal que está todo”.
Hasta que soltó, tranquila:
—¿Y de salud, qué tal estáis?
La pareja se miró, confundida.
—Bien, sin más…
🤯 “Bien, sin más.”‼️🚨
Qué frase tan peligrosa.
🧠 Nuestro cerebro tiene un hueco reservado para los problemas.
Y si no hay ninguno… lo rellena con quejas.
🗣️ La queja es la plastilina mental que usamos cuando no queremos mirar más profundo.
😶 Y la salud, mientras no duele… se da por sentada.
“Quien tiene salud tiene mil deseos. Quien no la tiene, solo uno.” – Proverbio indio
Hoy no solo entrené piernas.
- Entrené la mirada.
- Entrené el agradecimiento.
- Entrené el saber callar cuando lo que voy a decir no suma ni alegría, ni soluciones, ni nada constructivo.
💪 Entrenamiento para hoy (nivel 10 en sinceridad):
- Piensa en algo que estás dando por hecho.
- Imagínate cómo cambiaría tu vida si eso desapareciera mañana.
- Di “gracias” en voz alta. Sin ironía. Sin excusas.
No se trata de fingir alegría, sino de entrenar el foco. De mirar distinto.
Hoy te lanzo una pregunta distinta:
¿Qué diría de tu día de hoy una persona que está luchando por tener más días?
Mientras te lo piensas, te regalo esta canción 🎶 ♥️






Buenassss
Llevo unas cuantas ya sin escribir, pero con esta de hoy no la podia dejar pasar.
Yo diría por ejemplo «Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde», esto siempre lo he escuchado pero cuando ves las orejas al lobo…
Por experiencia propia, llega la situación a tal punto que hasta ir al Mercadona es una alegría, lo que antes era un suplicio ahora es otra cosa bien diferente.
Desde mi punto de vista debemos ver siempre los puntos positivos porque hasta de la situación mas caótica se pueden extraer soluciones y cosas positivas.
Añadiria otro punto que he aprendido durante este tiempo, el personal toxico debe eliminarse de forma urgente, quita mucha energía y no trae nada bueno ni para el cuerpo ni para la mente.
Le deseo lo mejor a esa pareja que usa esa plastilina mental, seguro que recapacitaran y verán las cosas de otra forma…..
A disfrutar de las vacas!!!!
¡Qué bueno leerte otra vez!
Se nota que lo que has vivido últimamente no ha sido poca cosa… y que te ha hecho ver las cosas con otra mirada. Esa frase de “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde” cobra otro sentido cuando es uno mismo el que pasa por ahí, ¿verdad? Y cuando hasta el Mercadona se convierte en motivo de alegría, es señal de que algo dentro se ha recolocado.
Me quedo con dos ideas tuyas que suscribo al 100%:
1. Siempre hay algo positivo que extraer, incluso del caos. A veces es un aprendizaje, a veces es claridad, y otras veces es simplemente saber con más certeza qué no quieres volver a permitir.
2. La gente tóxica desgasta más que cualquier circunstancia externa. Rodearse bien es casi un acto de supervivencia.
Gracias por compartirlo. Disfruta tú también del descanso que bien merecido lo tienes.
Nos leemos pronto.
¡Pfua! El texto en sí es un poema a la vida. A mí también me ha despertado algo dentro. Me apunto la frase: “La queja es la plastilina mental que usamos cuando no queremos mirar más profundo.” Estoy completamente de acuerdo contigo: quejarse de lo ajeno es simplemente huir de lo propio.
Y por cierto, ¿crees que la pareja será capaz de reflexionar sobre la oportunidad que les ha dado la vida? Qué sabia la mujer del pañuelo, enseñándoles en primera persona a aceptar la belleza de seguir vivos, y de poder estar simplemente echando un ratico en el bar Manolo.
Gracias por el texto, Alejandro. Espero que disfrutes de tus vacaciones, así como el resto disfrutamos de tus reflexiones
Tengo clarísimo la respuesta a esta pregunta:
«¿Qué diría de tu día de hoy una persona que está luchando por tener más días?»
«Eres una super pringada, tía. Deja de trabajar y vete con Alejandro a la playa, a dejar en el mar todo el estrés y disfrutar de unas vistas magníficas…»
Y eso fue lo que hice, para enderezar un poco el día.
Hoy te dejo yo una canción que me ha venido a la mente leyendo el post y que a mí siempre me arranca una sonrisa:
https://www.youtube.com/watch?v=P9QTL_lf8m8
Disfruta de tus vacaciones. Yo haré lo propio a partir de la semana que viene.
África… ¡qué pedazo de respuesta!
Me ha encantado lo de “super pringada”, porque más de una vez me lo he dicho yo mismo en voz bajita, mientras seguía pegado al teclado 😅. Qué importante tener esa voz (aunque sea imaginaria) que te da un bofetón de realidad y te empuja al mar.
Hiciste lo más sensato: parar, respirar, mirar el horizonte… y compartirlo. Gracias por ese regalo.
La canción no puede ser más acertada: tiene ese toque ligero y tierno que, como tú dices, arranca sonrisa incluso en días torcidos.
Te deseo que esta última semana pre-vacacional pase rápido y suave, y que a partir de ahí tengas días sin reloj, con sol, y de esos que una persona que lucha por tener más días, sin duda, celebraría.
Nos seguimos leyendo. Y cantando.
Gracias por lo que me escribes. Me ha llegado de verdad.
Eso que dices —“quejarse de lo ajeno es simplemente huir de lo propio”— es de una lucidez brutal. Me lo guardo yo también.
Y sobre la pareja… quiero pensar que sí. Que algo se removió por dentro, aunque sea en diferido. A veces la vida nos lanza estas escenas como quien deja una semilla en el suelo: no sabes si brotará, pero el gesto ya lo ha cambiado todo.
La mujer del pañuelo no habló, pero dijo más que nadie. Y lo dijo sin empujar, solo mostrando: “Aquí estoy. Sigo viva. Y eso ya es una victoria”.
Gracias por tus deseos.
Yo intentaré disfrutar de estas vacaciones con la mirada de quien no corre detrás de nada, porque sabe que ya ha llegado a algo.
Un abrazo fuerte,
Alejandro
Muy, muy bueno y magnífica mente descrito y escrito Alejandro. Un abrazo
Muchas gracias Jesús 🙌 a veces lo difícil no es escribirlo sino aplicarlo cada día… seguimos entrenando 😉. Abrazo enorme