SENTIR INCERTIDUMBRE ES ESTAR INCÓMODO, PERO SENTIR CERTEZA ES SER RIDÍCULO
Esta mañana he tenido una bonita y enriquecedora conversación con mi amigo Gonzalo, compañero de “El Club de las 6 de la mañana”. Uno de los aspectos que hablamos fue acerca de los “ y si…” que son todas aquellas cautelas que queremos tomar hoy en el presente, para anticiparnos a eventualidades que puedan ocurrir en el futuro. El “y si” más incierto de todos es el de si despertaremos mañana por la mañana. Porque no sé si lo sabes, pero en la vida solo hay 2 cosas ciertas: los impuestos y la muerte, la diferencia es que los impuestos sabemos cuándo nos van a venir, pero la muerte no.

Sin embargo, ¿qué tan productivo es obsesionarse con esos “y si…”?
La realidad es que la vida es un mar de posibilidades infinitas, donde el control absoluto es una ilusión que rara vez se materializa. Nos preocupamos por lo que podría pasar, pero en ese proceso a menudo olvidamos lo que está pasando ahora. ¿Cuántas veces nos hemos detenido a considerar todos los escenarios posibles, solo para darnos cuenta de que lo único que hemos logrado es perder la tranquilidad del presente?
Aquí es donde entra una verdad poderosa: “cuando no hay certidumbre, todo es posible”.
Recuerdo cómo, en mis aventuras deportivas en bici, solía intentar preverlo todo. Tenía un plan para cada posible ruta, cada posible obstáculo… y también un par de soluciones para problemas que probablemente nunca sucederían. Pensaba que así tendría el control total y, por supuesto, la aventura sería perfecta.
Pero, oh sorpresa, la naturaleza tenía otros planes. Pronto me di cuenta de que era imposible tener certidumbre de todo en algo tan abierto como una aventura en la naturaleza. Y lo peor de todo, este afán de controlar cada detalle solo me llevaba a perder lo más valioso: las oportunidades de dejarme sorprender por la aventura.
Cuando finalmente decidí soltar un poco las riendas y dejar que la ruta me sorprendiera, me encontré con momentos tan inesperados como un sendero que me llevó a un lugar que no sabía que existía… o ese simpático perro que decidió unirse a la ruta durante un par de kilómetros. Momentos que no estaban en mis planes, pero que hicieron que la aventura fuera mil veces mejor.
Entonces, ¿cómo podemos entrenarnos para navegar en la incertidumbre?
Primero, necesitamos aceptar que la incertidumbre es una parte inevitable de la vida. En lugar de verla como un enemigo, podemos aprender a verla como un maestro, una oportunidad para crecer y adaptarnos. Cada “y si…” no es más que una puerta hacia lo desconocido, y es precisamente en ese espacio donde reside el potencial para aprender y seguir creciendo como personas.
Segundo, podemos fortalecer nuestra resiliencia, aprendiendo a confiar en nuestras capacidades para manejar lo que venga. En lugar de gastar energía tratando de prever cada posibilidad, podemos enfocarnos en cultivar la flexibilidad y la confianza en nosotros mismos, “Confiar en nuestro yo del futuro”. Porque si algo es seguro, es que estamos mucho más preparados de lo que creemos para enfrentar cualquier cosa que la vida nos ponga en el camino.
Finalmente, recordemos que la vida se vive en el ahora.
El futuro es incierto y el pasado es inmutable. Todo lo que realmente tenemos es este momento presente. Y en este momento, tenemos la capacidad de elegir cómo queremos responder a la incertidumbre. Porque, a fin de cuentas, cuando no hay certidumbre, todo es posible. Y en esa posibilidad, es donde reside la verdadera libertad de ser, hacer y crear sin límites. Así que, la próxima vez que salgas a rodar (o a lo que sea que hagas), quizás sea buena idea dejar un poquito de espacio para lo inesperado. Nunca sabes cuándo te vas a topar con un nuevo camino o con un perro corredor dispuesto a unirse a la aventura.
El gabinete de la incertidumbre está lleno de pacientes sin paciencia
Y tú, ¿cómo de preparado estás para navegar ⛵️ en la incertidumbre? Mientras te lo piensas te regalo esta canción:






Mister, este post me ha recordado a una situación vivida hace bastantes años.
Tomé la decisión de dejar mi trabajo fijo por…nada. Fue una apuesta arriesgada y difícil. Recuerdo que un compañero de trabajo me dijo entonces algo que he recordado luego muchísimas veces.
“Lo que vas a hacer seguro que sale bien. A lo mejor no sale como tú esperas, pero saldrá bien”
Y eso fue EXACTAMENTE lo que ocurrió…
¡Buen viernes!
Muchas gracias por esta bonita experiencia compartida. Veo que tiene un nivel de experiencia en navegar ⛵️ en la incertidumbre, superior.
Enhorabuena por tu valentía
Un abrazo 🤗
Gracias mister. Mi comentario anterior iba más encaminado a la frase de mi compañero.
Las cosas salen bien, aunque no salgan como tú esperabas.
Un sendero nuevo, un compañero canino… La incertidumbre no significa fracaso. Significa descubrimiento.
Buen fin de semana.
Gracias por precisar y explicar África
Feliz finde 😘
Que verdad Alejandro, me ha encantado como todos.
Muchas gracias
Abrazo 🤗