Hoy, comiendo con Javi —otro de esos amigos de toda la vida que te recuerda tus mejores y peores cortes de pelo— nos pusimos a hablar de un tema que nos dejó un poco tocados. Comentábamos cómo muchos padres de amigos nuestros, que hace no tanto eran tipos activos, llenos de energía y planes, ahora apenas salen de casa. Se apagan. Pierden la motivación para socializar, para moverse, para vivir. Y poco a poco, terminan cayendo en algo parecido a una depresión.
No es solo la edad. Es el viejo que empieza a llamar a la puerta. Al principio, con un toque suave, casi educado. Pero si no estás atento, pronto empieza a golpear con más fuerza.
Pero aquí viene lo peor: el viejo no siempre espera a que llegues a la senectud. A veces se cuela antes. Bastante antes. Conozco gente que a los 40 ya empieza a coquetear con él. Ya sabes, esa fase en la que prefieres quedarte en el sofá viendo una serie “tranquilita” antes que salir a cenar con amigos. O cuando empiezas a rechazar planes porque “mañana madrugo” (aunque sabes perfectamente que acabarás haciendo scroll en el móvil hasta la 1 de la mañana).
Ahí es cuando el viejo empieza a asomar la cabeza. No lleva bastón ni canas. Pero lo notas. En esa falta de energía, en esa pereza por moverte, en esas excusas perfectas para no hacer lo que antes te emocionaba.
Y ojo, que todos tenemos días así. Pero si no te mantienes alerta, ese día se convierte en una semana, y luego en meses. Y cuando te das cuenta, has instalado al viejo en casa, le has puesto pantuflas y hasta le has preparado una taza de té.

Clint Eastwood lo dijo claro cuando le preguntaron cómo seguía tan activo a los 88 años: “Nunca dejes que el viejo entre”.
ENTRENAR PARA MENTENER AL VIEJO LEJOS
Igual que entrenas los cuádriceps o los glúteos (que todos sabemos que el espejo del ascensor es juez implacable), hay que entrenar la mente y el espíritu para mantener al viejo fuera. Y no me refiero solo al deporte físico —aunque mover el cuerpo ayuda y mucho—, sino a salir de la inercia. Proponerte un plan nuevo, aprender algo diferente, retarte a ti mismo a hacer lo que normalmente no harías.
Es como cuando sales en bici a las 6 de la mañana y, aunque en los primeros 10 minutos te preguntas ¡qué coño haces ahí!, de pronto te encuentras rodando, sintiendo el aire en la cara y recordando por qué vale la pena.
Mantener al viejo fuera es eso. Salir a rodar aunque te cueste. Levantarte aunque el sofá te grite tu nombre. Seguir diciendo que sí a la vida, incluso cuando te apetece decir que no.
Porque si no entrenas, el viejo gana. Y no te roba los años, te roba las ganas.
Hoy, pensando en esa conversación con Javi, me hice la pregunta: ¿y si un día el viejo empieza a llamar fuerte a mi puerta? Tengo claro lo que haré: abriré… pero solo para darle con la puerta en las narices.
Y tú, ¿cómo mantienes al viejo fuera?
Mientras te lo piensas te regalo esta canción 🎶♥️






Buenos días (con un fuerte temporal en el estrecho y esperando a ver su amaina para salir de ruta con los amigos). Totalmente de acuerdo, solamente añadiría que no puede faltar un propósito que te haga seguir viviendo con intensidad e ilusión, así como el cuidarte mental, física y socialmente. Buen día a todos
Querido amigo Joaquín,
¡Qué alegría verte por aquí!
Totalmente de acuerdo: el propósito es fundamental para impulsar este entrenamiento, y constituye un catalizador del cuidado interior y exterior.
Te deseo una buena ruta y que el temporal os permita disfrutar del día
Un fuerte abrazo 🤗
Muy bueno! A tener muy en cuenta, Alejandro! No dejarnos caer en las garras… aunque a veces es tentador. Abrazo, Cándido
Gracias Cándido
Yo te he visto más de una vez meterle al viejo con la puerta en las narices 😉
Abrazo 🤗
No puedo estar más de acuerdo con el post, mister.
Yo, como mi padre, me gustaría morirme “haciendo proyectos”. Él es un referente para mí porque nunca dejó de hacer cosas y tener ilusión… hasta que el cáncer se lo llevó. REP 🙏.
Además, el Garmin me quitó unos pocos de años el otro día, así que creo que tengo al viejo (o a la vieja en mi caso) bajo control por ahora 😜
Buen día.
Querida África,
No tengo ninguna duda de que tu potencial vieja está “acojonada” y no se atreve a salir.
Gran referente tu padre para todos ♥️
Besos 😘😘😘
Yo siendo padre por primera vez a los 40. Y por segunda a los 43… Eso mantiene tu actitud y reflejos activos constantemente 😂
Eso sí es mantener al viejo fuera 😅
Mucha fuerza y espíritu joven requiere
Un fuerte abrazo 🤗
Yo dejé al viejo en casa y aunque tengo 77 años me he ido a dar la vuelta al mundo como Juan Sebastián el Cano. Ahora estamos en Rarotonga, islas de Coock.
Un abrazo
Rosario
Querida Rosario,
Eres todo un ejemplo de mantener al viejo a raya. Aunque tengas una edad cronológica de 77, tu edad de mentalidad y actitud está muy por debajo. Para muestra… tu vuelta la mundo.
Disfrútala mucho y haciendo gala de tu juventud
Un fuerte abrazo 🤗