Recuerdo que durante mi época universitaria, minutos antes de entrar en los exámenes siempre me encontraba con algún compañero de clase que me decía: «¡No he estudiado nada!», y cuando salían las notas ¿qué ocurría? Exacto, ese compañero sacaba un sobresaliente. ¿Cómo era posible? A mí cada aprobado me costaba un buen número de horas de estudio. Con el tiempo y mi experiencia ratifiqué que sencillamente era imposible. La única manera de conseguir resultados extraordinarios, es trabajar de manera extraordinaria. Detrás de cada logro hay mucho trabajo, un gran esfuerzo, y una voluntad determinante por conseguirlo.
En mi caso, para conseguir ser finisher de carreras como la Titan Desert o la Cape Epic, he tenido que robarle a los días muchos entrenamientos con lluvia, frío, viento y cansancio acumulado. He tenido que privarme de muchos caprichos alimenticios y aprender a comer de una manera saludable. He tenido que afrontar lesiones y aprender a recuperarme de ellas. Mi cuerpo guarda de recuerdo tres fracturas de clavícula y diferentes cicatrices que ponen de manifiesto que ninguna obra maestra fue creada por un artista perezoso.

No pongo en duda que las aptitudes y el talento natural sean una buena base para la consecución de resultados, pero por sí solos no son suficientes.
Rafael Nadal dice: «Siempre he entrenado al máximo nivel, a la máxima intensidad, y esto me hace sentir más preparado en los momentos de máxima dificultad». Esta frase dicha por un deportista que rebosa talento y aptitudes extraordinarias, ratifica que todos mis compañeros de universidad que sacaban sobresalientes, probablemente estaban obviando la verdadera esencia de su éxito; un entrenamiento sistemático, exigente y de alta intensidad.
Y tú, ¿con qué nivel de intensidad y esfuerzo entrenas para conseguir tus resultados?
¡Feliz día!







Justo hace un rato leía esto de un libro que te suena seguro, una frase de Picasso : “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando.” Besossss
Hola Eva
Todos los “artistas” coinciden en esto. Recuerdo que mi padre (un artista del golf) siempre decía a sus amigos: “Cuanto más entreno, más suerte tengo”
Gracias por compartir y feliz lunes
Y en este texto recaen mis errores de juventud, a mí siempre se me dió bien tirar con lo mínimo y llegar al sprint. Con la edad estos esfuerzos te dejan sin energía y ahora aprendes a tirar de hábito pero con la edad también cuestan más de conseguir.
Pero es con textos como este que uno se acuerda del camino q seguir aunque sea largo
Buena reflexión
Gracias por compartirla 🤗
Ese es ya un gran avance 😉