La semana pasada mi amiga Estefanía, me contó una bonita historia mientras me guiaba durante la sesión de mindfulness que disfrutamos juntos. Te la resumo a continuación:
El bambú durante sus primeros 7 años de vida crece por debajo de la tierra, desarrollando y fortaleciendo sus raíces. Una vez que ha cubierto esta larga y trabajosa fase de su desarrollo, el bambú comienza a crecer hacia arriba, pudiendo alcanzar en tan solo 6 semanas 30 metros de altura. Es tan vertiginosa esta segunda fase de desarrollo, que si te sientas a observar un bambú calmadamente, serás capaz de percibir cómo crece.

Cuando Estefanía se fue y me dejó solo de nuevo con mis pensamientos, empecé a vincular este regalo de la naturaleza con una idea que tengo siempre presente: la importancia de dedicar tiempo y esfuerzo a generar unos sólidos cimientos sobre los que construir los proyectos de mi vida.
A nivel vital, yo considero que los cimientos de mi vida son mis valores, principios y creencias. Le he dedicado mucho tiempo a su desarrollo, y procuro entrenarlos cada día. Estos cimientos me han permitido abordar proyectos retadores, y aguantar el tipo con solvencia cuando la vida me ha mostrado su cara más amarga. Cuando las olas provocadas por la tormenta me han pegado un buen revolcón y he perdido la referencia, he buscado de nuevo mis cimientos para anclarme a ellos y recuperar mi equilibrio.
En mis posts sobre el plan de entrenamiento de la Titan Desert hablo frecuentemente de la construcción de mi base aeróbica de resistencia. Esta base son los cimientos sobre los que construiré todas las capacidades físicas que necesitaré desplegar en el desierto. Cuanto más solida sea mi base de resistencia, más robusta será la construcción de los diferentes elementos que iré desarrollando durante mi plan de entrenamiento. De esta forma lograré una mejor respuesta ante los retos y desafíos que me ofrecerá la Titan Desert.
Mi amigo Fernando hoy me ha demostrado que tiene unos cimientos envidiables que le están permitiendo afrontar las dificultades de la vida con una solvencia de 10. Socio, como hoy me decías, ¡hay que seguir entrenando…!
Y en tu caso, ¿cuáles son los sólidos cimientos que quieres entrenar en tu vida?
Hoy le quiero regalar a mi amigo Fernando en un día tan especial para él , esta canción de uno de sus grupos favoritos. Un beso, socio.
¡FELIZ DÍA!






Muy necesarios , principios y creencias. Totalmente de acuerdo. Buen viernes!
Que importante leerte Alejandro para no perder rumbo. Tienes maestría para elegir esta canción hoy que necesito perdonarme tanto. Sigamos entrenando todos los días 😌
Gracias Fernando. En la elección de la canción me ayudó Lola.
Seguimos juntos en nuestro entrenamiento para la vida 👌💪
Gracias Cándido. Un abrazo y feliz viernes
Sólidos cimientos para una vida plena. Sigamos echando raíces para ser fuertes y flexibles después.😊 Gracias Alejandro.