ENTRENANDO TARDES QUE RESTAN EDAD
Las arrugas no pesan. Lo que pesa son las expectativas y los rencores que no sueltas.
Las arrugas no pesan. Lo que pesa son las expectativas y los rencores que no sueltas.
El confinamiento y el parón laboral me han obligado a echar el freno, un parón drástico, sin aviso, de un día para otro me encuentro en mi casa, sin poder salir a trabajar, PARADO.