ENTRENANDO TARDES QUE RESTAN EDAD
Las arrugas no pesan. Lo que pesa son las expectativas y los rencores que no sueltas.
Las arrugas no pesan. Lo que pesa son las expectativas y los rencores que no sueltas.
Olvidar no es necesariamente bueno. Hay que recordar y, aún así, perdonar. El perdón libera mucho más al que perdona que al perdonado. El perdón ayuda a construir un futuro que no sea una simple prolongación del pasado.