Meditación de Cuarentena

Meditación de Cuarentena

24 marzo 2020 1 Por Estefanía

 

Estamos atravesando un momento vital complicado. Y esta vez, lo estamos atravesando juntos. Toda la humanidad al unísono en un único aprendizaje: el de la escucha y la valoración de lo que de verdad importa como seres humanos.

Ahora tenemos tiempo para recapacitar en nuestro día a día, en las cosas que hacemos , en porqué las hacemos, en si somos felices, en si queremos o debemos cambiar algo, en si queremos y cómo queremos seguir evolucionando. Tenemos tiempo de disfrutar de los “espacios en blanco” de nuestro día, de nuestra familia y amigos ( aunque sea a través de las redes sociales) de nuestros hijos, dedicarles el tiempo que nunca podemos dedicarles porque estamos “a otras cosas”. Mantener bonitas y profundas conversaciones con nuestra pareja, con nuestros padres o con nuestros compañeros de piso que hacen que nos sintamos arropados y que todo tenga sentido. Disfrutar de la inocencia e incondicionalidad de nuestras mascotas a través de su mirada y sus silencios (para ellos todo está bien siempre).

” Con demasiada frecuencia subestimamos el poder de una caricia, una sonrisa, una palabra amable, un oído atento, un cumplido honesto o el más mínimo acto de cuidado, todos los cuales tienen el potencial de cambiar tu vida” Leo Buscaglia

 

Empezamos a darnos cuenta de lo que estamos pasando y de los momentos duros que pasaron nuestros padres , abuelos y bisabuelos que fueron mucho peores que el nuestro actual.

Empezamos a darnos cuenta del cambio.

Pero este cambio también nos trae sensaciones de incertidumbre, estrés, ansiedad, miedo (ENTRENAR EL MIEDO)… porque nos estamos enfrentando a algo nuevo, a un cambio radical que hace que miremos de repente en otras direcciones, que crezcamos de repente y que despertemos de repente sin saber muy bien hacia que dirección vamos.

No pasa nada, todo irá bien. Sólo hay que mantener el equilibrio.

” La vida comienza dónde termina el miedo” Osho.

Ahora mismo hay varios tipos de situaciones : las personas que se quedan en sus casas por la cuarentena con teletrabajo, las que se quedan en casa y no saben cuando podrán volver a trabajar y las personas que están en primera fila de la batalla como sanitarios, cuerpos de seguridad, empleados de limpieza, de supermercados, empleados de granjas y fábricas de alimentos y otros trabajadores que no pueden dejar su puesto de trabajo y deben personarse donde sea necesario para que el caos que ya existe no sea mayor.

Todos nosotros somos lo suficientemente fuertes para aprender de este momento maravilloso de oportunidad de cambio, pero a veces nuestros pensamientos negativos inundan nuestra mente y nos hacen flaquear y sentir miedo, angustia y ansiedad.

Como propuesta a ese flaqueo que podemos sentir estos días propongo una meditación rápida, efectiva y muy fácil de realizar en el momento que necesites , dónde lo necesites. Esta meditación se llama “Clepsidra” y te ayudará a traer tu mente aquí y ahora desconectando del piloto automático, despojándote de situaciones y emociones pasadas, de las incertidumbres futuras y conectando con el presente. Es un espacio para respirar conscientemente un problema concreto o preocupación puntual y nos salva de esa situación angustiosa o estresante.

La clepsidra hace referencia a un reloj que solían utilizar los egipcios durante la noche cuando los relojes de sol perdían su utilidad. Ésta consistía en una vasija de cerámica que contenía agua hasta cierto nivel con un orificio en la base de un tamaño adecuado para asegurar la salida del agua a una velocidad determinada y un tiempo prefijado hacia otra vasija de igual tamaño.

La imagen de la clepsidra se utiliza porque, al igual que el reloj de agua , el ejercicio implica tres movimientos o fases. En la primera, relacionada con la parte superior de la clepsidra o primera vasija, abrimos el foco de la conciencia. En la segunda fase respiramos, es decir, centramos la atención en un foco reducido representado por la parte central de la clepsidra, por el orificio donde cae el agua. Y en la tercera fase, posterior a la respiración, damos entrada a un nuevo foco que expande la consciencia, representado por la segunda vasija donde cae el agua.

Algunas personas consideran la clepsidra como la síntesis de todo el programa de mindfulness. En este ejercicio se concentra la idea de que el mindfulness no resuelve nuestros problemas, pero sí puede ayudarnos a acercarnos a ellos de un modo muy distinto y en este caso puede ayudarnos a pasar estos días con otra perspectiva y aprovechando este tiempo de introspección como nos merecemos.

Te animo a probarla tanto en momentos complicados como en momentos en los que quieras conectar contigo mism@. Aprovechemos esta cuarentena para detenernos y aprender a observar nuestros pensamientos.

Adjunto el audio de la meditación con especial cariño para los que están en primera linea de fuego.

A todos vosotros:  GRACIAS

No dejes de compartir si tienes a alguien que la necesite.

 

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