NORMALIZAR LOS PRIVILEGIOS
Es una pena que no sepamos valorar todo lo que tenemos hoy y disfrutarlo a rabiar. Sobre todo si tenemos en cuenta, que hemos venido sin nada a este mundo y nos iremos de nuevo sin nada de él.
Es una pena que no sepamos valorar todo lo que tenemos hoy y disfrutarlo a rabiar. Sobre todo si tenemos en cuenta, que hemos venido sin nada a este mundo y nos iremos de nuevo sin nada de él.
Cuando vives esto lo primero que se produce es un desequilibrio absoluto en tu vida. Antes todo funcionaba y estaba ordenado.
¿Habéis experimentado esa sensación maravillosa que te invade cuando estás imaginando un nuevo proyecto en tu vida? ¡Es una sensación única!
La conclusión fácil a la que llegamos con nuestra visión y nuestras creencias era que la carrera no sería muy dura, pero nos faltaba tener un punto de vista diferente, mirar la realidad con otras gafas.
Haciendo una retrospectiva, concluyo que mis mejores momentos deportivos los he vivido al lado de alguna persona especial. O quizá esas personas se volvieron especiales al haber vivido con ellas una bonita aventura deportiva.