ENTRENANDO UNA VIDA CON PROPÓSITO ⛵️
Ningún viento es favorable para el barco que no sabe a que puerto se dirige
Ningún viento es favorable para el barco que no sabe a que puerto se dirige
El sufrimiento físico aumentaba, pero el estado de ánimo y el convencimiento de que lo íbamos a conseguir, nos ayudaba a minorar el dolor.
Yisus me dijo: “Alejandro, esto se está poniendo muy feo. Si todos estos nórdicos en la etapa de ayer iban en manga corta, mientras nosotros pasábamos frío, hoy que están poniéndose de chubasqueros, forros, guantes y bufandas hasta los topes, lo vamos a pasar muy mal”. Nosotros íbamos bien equipados, pero la impresión que teníamos ambos era que nada iba a ser suficiente.
El esfuerzo estaba siendo titánico, y yo iba viendo que a Yisus se le estaba cambiando la cara. De la felicidad e ilusión de los primeros kilómetros, había pasado a un semblante de resignación y sufrimiento.