LA FELICIDAD DEL MOMENTO PRESENTE

LA FELICIDAD DEL MOMENTO PRESENTE

8 febrero 2020 17 Por Estefanía

Vivimos en un torbellino de sensaciones diarias, tanto internas como externas que nos llevan a un “vivir deprisa”. Hemos desaprendido a parar y ver. Hemos desaprendido a mirar con los ojos del corazón y la intuición. Hemos olvidado ese tiempo infinito  que teníamos de niños y donde cada olor, color, sabor, sonido, paisaje, vivencia se quedaba grabado a fuego en nuestra memoria, como algo mágico que recordar después.

Las responsabilidades, obligaciones, el querer ser, llegar a, hacer…cada vez más, nos aliena de nuestro propio yo, de nuestra propia persona, nuestra propia verdad, nuestra naturaleza, aquella que salía entre risas cuando éramos niños.

Resultado de imagen de NIÑOS INOCENTE OBSERVANDO

Esa manera de vivir es todo lo contrario a la felicidad, cuanto más buscamos la felicidad en el hacer, ser o tener más nos perdemos en esa rueda incesante y más difícil es precisamente encontrar nuestra verdadera realidad.

“Puedes seguir cambiando el exterior, pero éste nunca es perfecto y nunca estarás satisfecho, a menos que los cambios sean en tu interior”. Osho

Parar para escuchar, para mirar y ver, para vibrar con lo que nos rodea, para degustar la vida, momento a momento, es tan necesario como el respirar y alimentarnos para seguir vivos.

Pero…¿cómo llegamos a ese equilibrio? ¿a esa forma de vivir en plenitud?

Con un entrenamiento diario de la mente, al igual que un deportista entrena su cuerpo para ser capaz de llegar a su meta.

Podemos sobrevivir mientras nutrimos nuestro organismo, pero nos sentimos fatal cuando no hacemos ni un poquito de ejercicio y nuestra máquina se va desengrasando y aparecen los achaques.

Lo mismo ocurre con la mente. Podemos sobrevivir a duras penas con estrés, cambios de humor y nulo disfrute, pero eso no es vivir, ni disfrutar del tiempo que se te ha dado.

La meditación es la clave. No nos acostumbramos a sentir el momento presente, porque “no tenemos tiempo que perder”. La realidad de la paradoja es que si no sentimos el momento presente estamos perdiendo todo nuestro tiempo.

Entrena tu mente. Con 5 minutos al día de silencio para tí basta para empezar a modelar tus esquemas, apartar la adicción al sufrimiento y a la ira y empezar a crear conexiones que refuercen el amor a uno mismo y a los demás, la compasión, y por supuesto la vitalidad y las ganas de ESTAR PRESENTE EN TU PROPIA VIDA.

Atrévete, cierra los ojos en tu lugar preferido  y simplemente disfruta de tu silencio y de tu respiración durante 5 minutos… Y no lo olvides, sonríe-te. ¿Lo notas?

Acompañando a este post dejo una canción optimista y feliz muy apropiada y una de mis favoritas.

¡FELIZ DÍA!

16