LA INTUICIÓN DE LOS COLORES

LA INTUICIÓN DE LOS COLORES

11 marzo 2020 1 Por Estefanía

Hace unos días me dediqué a mejorar mi Currículum Vitae. Ese trozo de papel dónde tienes que ser efectivo en tu comunicación, conciso en tu lenguaje y debes resumir al máximo tus experiencias laborales, todo eso en un máximo de unas dos hojas…se queda pequeño ¿no?
Cuantas vivencias , emociones, logros, decepciones y sueños debemos resumir en dos folios.

Mientras lo hacía me di cuenta de los colores de los logos de las empresas donde había trabajado. Me di cuenta que mi vida había estado llena de color. Todas esas experiencias laborales me dieron una base fuerte de vivencias, de sabidurías, de viajes, de países, de lenguajes, de cultura, de ciudades, de montañas, de playas, de personas que merecen la pena tener al lado y de personas que por el contrario te enseñan que hay otros valores que puede que no encajen con los tuyos. Y la más importante de todas esas experiencias: el AMOR, hacia ti mismo y hacia los demás.
 
La elección de esos colores me hicieron crecer, afinar mi instinto, ser mejor profesional y sobre todo ser mejor persona.
 
Todo camino de vida se colorea con las decisiones que tomamos, tal como pudimos aprender en el Post 3 DECISIONES HAY EN LA VIDA
Pero, ¿qué nos hace tomar una decisión u otra? Depende si la hacemos con la razón y todo lo que ella trae consigo o con la simpleza de la intuición.
Las decisiones que tomamos, la elección de numerosos caminos diferentes, a veces las tomamos con la razón y otras veces con la intuición, y a veces con una mezcla de ambas. ¿Y qué las diferencia? Que la intuición nunca se equivoca.
 
Todos tenemos esa voz , esa pequeña y tímida voz que no se atreve a hablar muy alto y en muchas ocasiones, ni la escuchamos, pero que sabemos que siempre nos dice la verdad. No sabemos por qué motivo no la escuchamos cuando debemos, pero cuando algo sucede, ya sea bueno o malo, escuchamos de nuevo esa voz que dice más segura y con más volumen: ¡Ya lo sabía!
 
La intuición no es tema de brujas, ni magia, ni algo sobrenatural. La intuición es innata, aunque vamos perdiéndola por la excesiva utilización de razón. La tenemos con nosotros desde que somos niños. Lo pudimos leer en el Post  LA FELICIDAD DEL MOMENTO PRESENTE. Es una sutil capacidad que nos hace inclinar la balanza hacia un lado en una elección: a la hora de elegir un trabajo, valorar a una persona, elegir el colegio de tu hijo, o en qué ciudad vivir, por ejemplo. 
 
“La mente intuitiva es un regalo sagrado, y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el regalo”. Albert Einstein. 
 
Un estudio de la Universidad de Nueva Gales del Sur llevado a cabo por los psicólogos Galang Lufityanto, Chris Donkin y Joel Pearson confirmó que si nos atreviésemos a desarrollar y potenciar la intuición, ésta nos ayudaría a tomar decisiones más ajustadas a nuestras necesidades. Las decisiones que la razón pueda tomar, pueden o no ser exitosas, pero las decisiones que tomes con la intuición cubrirán un aspecto mucho más importante: actuarás de acuerdo con tu esencia, tu naturaleza , tus valores, y estarás mas cerca de tu equilibrio interior adecuado.
 
Pero, ¿de dónde proviene esa voz? ¿Por qué no le hacemos caso la mayoría de las veces ? ¿qué nos hace dudar de ella? ¿qué pasa si le hacemos caso y confiamos en ella plenamente?… Te invito a que releas el Post YO CONFÍO EN TI
 
A veces es una voz, a veces un sentimiento, un instinto casi primario, un empujón o un escalofrío. Sea lo que sea, todos en algún momento de nuestra vida la hemos sentido, nos ha guiado a elegir nuestros colores de vida, y a veces nos ha hecho ver, desde lo más profundo, que nos habíamos equivocado.


 
Nos hemos centrado tanto en la razón que tenemos miedo de hacer caso a nuestra intuición: a veces dice cosas no muy congruentes a los ojos de la razón, y nos puede el miedo a cometer errores o salirse de la rueda y … ¿luego como vuelves a ella?. Nos paralizan pensamientos como: “no, eso no puede ser”, “es imposible”, “¿como voy a hacer eso?”, “mejor voy a hacerlo como siempre , no vaya a ser…” “no es lo que debería hacer, así que prefiero razonarlo más”. 
La mente y su lenguaje nos traicionan, y la intuición se agazapa en una esquina oscura con su linternita encendida…esperando que la razón le de la razón en algún momento (nunca mejor dicho).

Localicemos la razón en la mente y la intuición en el corazón. Quizá nos sea más fácil de reconocer. En este contexto es como si hubiéramos dado credulidad a nuestra mente y toda la incredulidad a nuestro corazón. Pero un corazón no puede funcionar sin la mente y viceversa, ya que viviríamos rotos, o aún peor, no viviríamos.

“Ten el coraje de seguir a tu corazón y a tu intuición. Ellos saben de alguna manera lo que realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario. Steve Jobs”
 
Te animo a apostar por esa voz, a darle su espacio, a escucharla, porque ella sabe lo que de verdad quieres. Y así, cuando mires atrás, tu vida esté llena de los colores que elegiste, sin miedos ni arrepentimientos, porque los elegiste de corazón.
 
¿Te gustaría desarrollar tu intuición? lo dejaremos para un próximo Post.

Esta semana …deja que tu corazón te guíe.
 
Añado esta bonita canción de Rosana, que para mí define muy bien lo que podría ser la intuición.
 

¡FELIZ DÍA!

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